Una web de boda es una página de internet con todo lo que vuestros invitados necesitan saber de la boda, de dónde y a qué hora es a cómo se hace el regalo, y un formulario para contestar si vienen. Sirve para que no os lo pregunten a vosotros.
Dos de cada tres invitados que dicen que vienen vuelven a ella después del día en que contestaron. Lo medimos cada noche en las invitaciones pagadas que se han mandado con nosotros en los últimos doce meses, las de 306 bodas.
Más abajo la veréis por dentro, en capturas de una boda de prueba.
Qué es una web de boda
Es una página hecha solo para vuestra boda. Llega como un enlace, por WhatsApp o por correo, y basta con tocarlo para verla en el navegador del teléfono. Lo que la distingue de un mensaje o de una tarjeta es que no se queda quieta, porque enseña lo último que habéis guardado en el momento en que se abre.
En la nuestra el enlace es personal, y cada invitado ve su nombre antes de entrar.

El enlace de Tía Rosa y tío Luis en una boda de prueba, antes y después de abrir el sobre.
¿Web de boda o invitación digital?
Si la invitación es de papel o una imagen, la web va aparte, porque ninguna de las dos se puede cambiar ni lleva formulario. Si es digital y lleva dentro todo lo de la web, como las invitaciones de boda digitales de My Wedding Board, no hace falta una web aparte. Cómo es cada diseño por dentro, abierto en el móvil, está en nuestra página web de boda.
Para qué sirve una web de boda
Sirve para que vuestros invitados tengan a mano lo que necesitan sin preguntároslo, y para que vosotros sepáis quién viene sin perseguir a nadie. Cada cosa tiene su momento, desde que llega el enlace hasta después de la boda.
1. Cuando llega, para decir si vienen
Desde el primer día, quien la abre puede contestar en un formulario de confirmación que va dentro de la misma web y lleva su nombre en el encabezado. Si la invitación es para varias personas, pregunta también cuántas serán, y podéis añadir lo que queráis saber, de una canción para la fiesta a si vienen con niños.
La respuesta entra en vuestra lista en ese momento. Las preguntas que más sirven, y cuándo hacerlas, tienen su guía, la de la confirmación de asistencia dentro de la invitación.

El formulario en la web de Noa y Raúl, que no han contestado. En la boda de prueba va al final.
2. En las semanas de antes, para las dudas
Si la ceremonia es en un ayuntamiento a las seis y el convite en un restaurante a veinte minutos, os preguntarán por ello más de una vez si no está escrito en algún sitio. En la web está escrito una vez y para todos. Junto a cada sitio va el botón Ver ubicación, que le abre el mapa a quien lo toca. Para que lleve al sitio justo, el editor busca el nombre que escribís y, cuando lo encuentra, pone su mapa y su foto, si la hay.

La ceremonia de la boda de prueba, con la foto de fábrica del diseño y su botón Ver ubicación.
Nuestra lectura es que las vueltas de estas semanas son para dudas sueltas, como la hora del cóctel o el número de cuenta para el regalo.
3. Cuando algo cambia, sin mandarla otra vez
Una pareja nos preguntó en soporte si la gente que ya tenía la invitación vería los cambios o había que enviársela otra vez. No hace falta enviarla. El enlace de cada invitado no cambia, y lo que guardéis después aparece en él.
Si cambia el sitio de donde sale el autobús, en el editor del móvil tocáis ese texto y lo escribís encima, y en el del ordenador lo cambiáis en su campo del panel. Quien abra su enlace después ya lo ve. Nadie recibe un aviso del cambio, así que lo ve quien vuelve a abrirla.

El cambio en el editor del móvil y, debajo, en la web que abren los invitados con su enlace de siempre.
4. La semana de la boda, para llegar a tiempo
En las bodas que ya se han celebrado, de los invitados que entraron en la web, cuatro de cada diez la abrieron en la semana que acaba el día de la boda. Es cuando más falta hace que esté escrito todo lo de ese día, del horario entero a cómo llegar a cada sitio, y no en un audio de la víspera.

El horario de la boda de prueba, de la ceremonia al autobús de vuelta.
5. Después de la boda, para volver a ella
Otra pareja nos escribió para saber cuánto tiempo seguiría activa su invitación, porque la boda era en septiembre. Con el pago hecho, la nuestra sigue en línea tres meses más allá del día de la boda. No hay que esperar a la última semana para mandarla, y después de la boda vuestros invitados pueden volver a ella.
6. Para vosotros, saber quién la ha abierto
Desde el editor veis, invitado por invitado, cuántas veces se ha abierto su enlace y si ha contestado. En la boda de prueba, Elvira, la vecina, no ha abierto el suyo, y Noa y Raúl lo abrieron una vez sin decir nada. La familia Ortega lo ha abierto tres veces y ha confirmado que serán cuatro.
Así sabéis a quién escribir antes de cerrar el número de comensales, sin preguntar a toda la lista. La bandera de cada tarjeta es el idioma en que le mandasteis el enlace, porque cada invitado la lee en el suyo, y en una misma boda caben hasta nueve.

La lista de la boda de prueba, tal como la ve la pareja en el editor.
Qué funciones debe tener una web de boda para vuestros invitados
Más que muchas secciones, que cada invitado pueda hacer lo suyo sin pedir ayuda.
Esto es lo que tiene que poder hacer cada uno, y por qué importa.
| Lo que tiene que poder hacer vuestro invitado | Por qué importa |
|---|---|
| Abrirla con un toque, sin aplicaciones ni claves | La abuela no va a buscar una aplicación |
| Llegar al sitio desde la propia web | No tiene que llamaros para preguntar el camino |
| Ver el horario de todo el día | No tiene que adivinar cuándo empieza cada cosa |
| Decir si viene sin salir de la web | Las respuestas os llegan juntas, no repartidas por los chats |
| Encontrar lo último en el mismo enlace | Un cambio no os obliga a mandar nada |
| Abrirla en su idioma | Los textos del diseño le salen ya en el suyo |
Qué escribir en cada sección, con ejemplos, está en nuestros ejemplos de web de boda.
¿Hace falta una web de boda?
Hace falta en cuanto hay dudas que, sin ella, os llegarían por teléfono. Si media lista viene de fuera o la ceremonia y el convite están en sitios distintos, una web os ahorra muchas llamadas. Con autobús o con alergias que preguntar, con más razón.
Si la boda es pequeña y todos conocen el sitio, basta con una tarjeta con la fecha y la hora.
En la nuestra, si la boda es sencilla, ocultáis lo que no os haga falta y queda una invitación corta con su formulario.
Por dónde empezar la vuestra
El siguiente paso es abrir una por dentro. En el editor podéis recorrer cualquier diseño entero antes de poner nada vuestro, y un invitado de prueba os da un enlace que la enseña tal como le llegará a cada uno, con su sobre y su formulario. Cómo se hace, de principio a fin, lo tenéis en cómo hacer la web de boda.
Así veréis qué es una invitación que también hace de web de boda antes de decidir nada.